martes, 28 de julio de 2009

Una vez te soñé
tenías una sonrisa encantadora
los ojos alegres y tristes a la vez
eras una mezcla de lucha y resignación.

Un día te imaginé
eras delicadamente fuerte
eras una especie de salvador que no busca recompensa
y andabas por un sendero pantanoso.

En algún momento dejé de volar
miré el mundo y no viví para mi ideal.
Y te encontré, amor
sueño y verdad.

Y no necesité cerrar los ojos para verte
ni dormir para que existas.
Y no necesité pedir nada
pues tenía un mundo en mis manos.

(27.07.2009)

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