Una vez te soñé
tenías una sonrisa encantadora
los ojos alegres y tristes a la vez
eras una mezcla de lucha y resignación.
Un día te imaginé
eras delicadamente fuerte
eras una especie de salvador que no busca recompensa
y andabas por un sendero pantanoso.
En algún momento dejé de volar
miré el mundo y no viví para mi ideal.
Y te encontré, amor
sueño y verdad.
Y no necesité cerrar los ojos para verte
ni dormir para que existas.
Y no necesité pedir nada
pues tenía un mundo en mis manos.
(27.07.2009)
No hay comentarios.:
Publicar un comentario