sábado, 12 de febrero de 2011

Cómo explicarme aunque sea a mi misma lo que siento en este momento?

Viví una especie de adrenalina increíble, un fogonazo, una chispa incendiaria, donde el mundo giró y quedé de cabeza, junto a tu boca, disfrutando cómo me subía la sangre y empezaba a hervir.

Y de repente, como comenzó, terminó. No sé qué habrá pasado, pero pareciera que volvimos a pisar el suelo, y nos despegamos. Será que te mareaste, será que te dio miedo o sólo te aburriste. Pero sé que descubrí el vuelo y ya no me interesa ir por tierra; encontré un mundo nuevo, lleno de expectativas y deseos, de sensaciones y escalofríos, de calidez y ensueño. Sé que tengo alas y no las quiero replegar nunca más; sé que existe algo más y ya no me quiero conformar; sé que hay un fuego en mi y no voy a dejar que deje de encandilar.

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